¿Te dijeron que tienes "Hígado Graso"? Qué significa y por qué NO debes ignorarlo

Si estás aquí, es muy probable que te hayan hecho un ultrasonido por otra razón (quizás por piedras en la vesícula o un chequeo) y el reporte dijo: “Esteatosis Hepática” o “Hígado Graso”Tu primera reacción pudo ser de confusión, porque lo más seguro es que… no sientas absolutamente nada.

Has buscado en Google “¿qué es hígado graso?”, “¿el hígado graso duele?” o “¿el hígado graso es peligroso?”. Como tu especialista en gastroenterología, quiero aclararte por qué este diagnóstico, aunque silencioso, es quizás el “aviso” más importante que tu cuerpo te ha dado en mucho tiempo.

Preguntas y Respuestas Frecuentes sobre el Hígado graso.

1. ¿Qué es exactamente el Hígado Graso? ¿Por qué me dicen que lo tengo si no siento nada?

Respuesta: Es la enfermedad del hígado más común del mundo, y se le llama el “enemigo silencioso” precisamente porque casi nunca da síntomas. En palabras simples, es la acumulación excesiva de grasa dentro de las células de tu hígado. Imagina que tu hígado es un filtro; un poco de grasa es normal, pero cuando esa grasa sobrepasa el 5% al 10% del peso total del órgano, ya hablamos de Hígado Graso (o Esteatosis).

2. ¿Por qué me dio Hígado Graso? Yo no tomo mucho alcohol.

Respuesta: ¡Esa es la pregunta clave! Existe el hígado graso por alcohol, pero la epidemia que vivimos hoy se llama Enfermedad por Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA). Este tipo de hígado graso es la “manifestación en el hígado” de otros problemas. Es el “compañero” inseparable de:

  • Sobrepeso y Obesidad (especialmente la grasa en la cintura).

  • Diabetes Mellitus tipo 2 (o prediabetes).

  • Colesterol y Triglicéridos altos (dislipidemia).

  • Presión Alta (Hipertensión).

Si tienes varias de estas condiciones, es muy probable que tengas hígado graso, y viceversa.

3. Si no duele, ¿cuál es el problema? ¿Es realmente peligroso?

Respuesta: Aquí es donde quiero que pongas más atención. El Hígado Graso tiene dos etapas:

  1. Hígado Graso Simple (Esteatosis): Es la primera etapa. Solo hay grasa acumulada. En esta fase, el riesgo es bajo.

  2. Esteatohepatitis : Esta es la etapa peligrosa. “Hepatitis” significa inflamación. Es cuando esa grasa acumulada empieza a inflamar y a lastimar a tu hígado, como si lo “oxidara” por dentro.

Esta inflamación crónica es la que, con el paso de los años, empieza a generar cicatrices.

4. ¿El Hígado Graso puede causar Cirrosis?

Respuesta: Sí. Pero seamos claros: es la segunda etapa (la inflamación) la que puede causar cirrosis. El proceso es lento, toma años o décadas, pero es real:

  1. El hígado se inflama por la grasa .

  2. Esa inflamación crónica crea cicatrices (Fibrosis).

  3. La acumulación de muchas cicatrices endurece el hígado.

  4. Un hígado duro, rígido y lleno de cicatrices es un hígado con Cirrosis.

Y la cirrosis sí aumenta mucho el riesgo de cáncer de hígado. El hígado graso es, hoy en día, una de las principales causas por las que necesitamos un trasplante de hígado.

5. ¿Cómo puedo saber si solo tengo “grasa simple” o la “inflamación peligrosa” ?

Respuesta: ¡Excelente pregunta! Como no hay síntomas, no podemos adivinar. Un ultrasonido normal solo nos dice “hay grasa”, pero no nos dice si hay inflamación o cicatrices (fibrosis). Para saber tu riesgo real, necesitamos estudios especiales:

  • Análisis de sangre: Vemos tus “pruebas del hígado” (enzimas ALT y AST) y otros marcadores. Si están elevadas, es un foco rojo de inflamación.

  • FibroScan (Elastografía): Este es un estudio maravilloso y es mi herramienta preferida. Es como un ultrasonido avanzado que, sin dolor y sin agujas, mide dos cosas a la vez: 1) La cantidad exacta de grasa y 2) La dureza de tu hígado (es decir, si ya tienes cicatrices/fibrosis).

Con el FibroScan podemos saber exactamente en qué etapa estás y qué tan agresivo debe ser el tratamiento.

6. ¿El Hígado Graso se puede curar o revertir? ¿Cuál es el tratamiento?

Respuesta: ¡Sí, se puede revertir! Y esta es la mejor noticia. El hígado es un órgano increíblemente noble que puede sanar si le quitamos lo que lo lastima. La “cura” para el hígado graso no es una pastilla mágica. El tratamiento más poderoso es: El cambio en el estilo de vida.

  1. Bajar de peso: Perder entre un 7% y 10% de tu peso corporal es la medida MÁS efectiva. Ha demostrado revertir la grasa, la inflamación e ¡incluso la fibrosis (cicatrización) inicial!

  2. Dieta: Bajarle drásticamente a los azúcares (refrescos, jugos, postres) y a las harinas refinadas (pan blanco, pastas). La Dieta Mediterránea es el mejor modelo a seguir.

  3. Ejercicio: Actividad física aeróbica (caminar, correr, nadar) al menos 30 minutos, 5 días a la semana.

 

¿Tu ultrasonido reportó “Hígado Graso”? No lo dejes pasar.

Ese resultado no es un diagnóstico final, es el inicio de una conversación importante sobre tu salud. Es el momento perfecto para actuar, antes de que la inflamación y las cicatrices aparezcan.

Mi misión como tu gastroenterólogo es evaluar tu caso de forma integral. Haremos los estudios correctos (como el FibroScan) para saber tu riesgo real y diseñaremos un plan de acción (dieta, ejercicio y medicamentos si son necesarios) para sanar tu hígado.

No ignores al “enemigo silencioso”. Estás a tiempo de revertirlo.

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Una consulta es el primer paso para hacerlo realidad.

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