¿Te sientes "inflamado" todo el tiempo? ¿Tu ropa te aprieta al final del día?
Si llegaste aquí, es porque seguramente estás buscando en Google “¿por qué me inflamo tanto?”, “¿qué es bueno para los gases y la panza hinchada?” o “parezco embarazada/o después de comer”.
Vivir con distensión abdominal es agotador. No es solo que la ropa te incomode; es la sensación de pesadez, los gases, los ruidos intestinales y el malestar que no te deja en paz. Como tu gastroenterólogo, quiero explicarte por qué pasa esto y asegurarte que no es normal vivir así, y lo más importante, tiene solución.
Preguntas y Respuestas Frecuentes sobre la distensión abdominal.
1. ¿Cuál es la diferencia entre “gases”, “inflamación” y “distensión”?
Respuesta: ¡Excelente pregunta, porque se usan para todo!
Gases (o flatulencia): Es simplemente el exceso de aire en el intestino que necesita salir (ya sea por arriba como eructo, o por abajo).
Inflamación (o “Abotagamiento”): Esta es la sensación subjetiva de estar lleno, pesado o “inflamado” por dentro, aunque tu abdomen no crezca visiblemente.
Distensión: Esta es la hinchazón visible. Es cuando tu abdomen realmente aumenta de tamaño a lo largo del día, al punto que tienes que desabrocharte el pantalón.
Casi siempre van juntas, pero es clave saber que la distensión (la hinchazón visible) nos indica que algo está pasando con el gas o el contenido dentro de tu intestino.
2. ¿Por qué me inflamo? ¿Es normal tener tantos gases?
Respuesta: No es normal que te inflames a diario. Tener gas sí es normal (todos producimos gas al digerir), pero tener exceso de gas, que quede atrapado y que te cause dolor o distensión, no lo es. Las causas más comunes de esa hinchazón son:
Lo que comes: Ciertos alimentos fermentan más que otros en tu intestino.
Cómo comes: Comer muy rápido, mascar chicle o tomar mucho refresco hace que tragues aire.
Tu flora intestinal (Microbiota): Este es un punto clave. Si tus bacterias intestinales están en desequilibrio, pueden producir una cantidad exagerada de gas.
Un problema de movimiento: Tu intestino es “lento” y el gas no avanza (como en el estreñimiento).
Hipersensibilidad: Tu intestino es muy sensible y percibe una cantidad normal de gas como si fuera una presión dolorosa (típico de la “colitis” o SII).
3. He leído mucho sobre “SIBO” y la dieta “FODMAP”. ¿Puede ser que yo tenga eso?
Respuesta: Es muy probable que hayas leído sobre esto, ¡está en todas partes!
SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano): Significa que tienes demasiadas bacterias (o bacterias del tipo incorrecto) viviendo en tu intestino delgado, donde no deberían estar en tanta cantidad. Estas bacterias fermentan la comida apenas llega, produciendo muchísimo gas (hidrógeno o metano) y causando distensión, diarrea o estreñimiento. Es una causa muy común de hinchazón crónica.
Dieta FODMAP: Este es el nombre (un acrónimo) de un grupo de carbohidratos (azúcares) que son “fermentables”. Se encuentran en alimentos súper sanos como brócoli, ajo, cebolla, manzana, aguacate, lácteos, etc. En personas sensibles (como con SIBO o “colitis”), estos alimentos son “gasolina pura” para las bacterias y disparan la inflamación. Una dieta baja en FODMAPs no es una dieta para siempre, sino una herramienta temporal que usamos los médicos para encontrar tus disparadores.
4. ¿Es peligrosa mi hinchazón? ¿O solo es molesta?
Respuesta: Para la gran mayoría de las personas, la hinchazón es “benigna”, es decir, muy molesta pero no peligrosa. Usualmente es causada por el SII, SIBO o intolerancias. Sin embargo, debes buscar atención médica pronto si tu hinchazón se acompaña de “focos rojos”:
Pérdida de peso que no puedes explicar.
Dolor abdominal intenso y que no cede.
Sangre en las evacuaciones.
Hinchazón que aparece de golpe y se asocia con vómito o no poder evacuar nada.
Si la distensión es por líquido (“ascitis”) y no por gas (esto se siente diferente y lo valoramos en consulta).
5. ¿Qué estudios necesito para saber por qué me inflamo?
Respuesta: Como tu médico, mi trabajo es ser un detective. No podemos solo “adivinar” que tienes SIBO o SII. Necesitamos un plan:
Historia Clínica: Es lo más importante. Escucharte me da el 80% de las pistas.
Pruebas de intolerancia: La más común es la de lactosa.
Pruebas de aliento (Pruebas de aire espirado): ¡Estas son clave! Son el estándar de oro para diagnosticar SIBO. Soplas en un aparato después de tomar una solución de azúcar, y medimos el gas (hidrógeno y metano) que producen tus bacterias.
Endoscopia / Colonoscopia: Si hay focos rojos, o sospechamos de Enfermedad Celíaca, las usaremos. Una endoscopia nos permite tomar biopsias para descartar celiaquía (una causa importante de hinchazón).
6. ¿Esto se cura? ¿O tendré que dejar de comer todo lo que me gusta para siempre?
Respuesta: ¡Claro que tiene solución! El objetivo no es que vivas con una dieta súper restrictiva de por vida, comiendo solo pollo y arroz. ¡Eso no es calidad de vida! El objetivo es encontrar la causa raíz.
Si es SIBO, el tratamiento es con antibióticos especiales (que no se absorben, solo “limpian” el intestino) y luego trabajamos en la dieta.
Si es Intolerancia a la lactosa, la solución es simple.
Si es parte de tu SII (“colitis”), tenemos medicamentos excelentes que regulan el movimiento y la sensibilidad de tu intestino.
El tratamiento es un plan integral: medicamentos para corregir el problema de fondo (como SIBO) y un plan de alimentación temporal (como la dieta FODMAP) para desinflamar, y luego, reintroducir alimentos de forma guiada.
¿Cansado/a de vivir con la “panza de tambor”?
No tienes por qué terminar cada día sintiéndote inflamado e incómodo. La hinchazón crónica no es algo que “te tocó”, es un síntoma de algo que podemos diagnosticar y tratar.
Mi misión como tu gastroenterólogo es investigar a fondo por qué te inflamas. Usaremos las pruebas diagnósticas correctas (como las pruebas de aliento para SIBO) para darte una solución real y personalizada.
Recupera tu comodidad y olvídate de desabrochar el pantalón después de comer.
Toma el Control de tu Salud Digestiva, Hoy Mismo.
Vuelve a disfrutar de la comida sin miedo, siéntete pleno y con energía una vez más: Ese es mi objetivo para ti.
Una consulta es el primer paso para hacerlo realidad.
