¿Sientes un nudo en la garganta? Podría ser reflujo laringofaríngeo (y no una simple alergia)
¿Alguna vez has sentido que tienes una migaja de pan atorada en la garganta que no baja ni con un litro de agua? ¿O quizá te despiertas todas las mañanas con una carraspera tan persistente que pareces estar ensayando para una obra de teatro, pero no tienes ni un gramo de acidez estomacal? Si te identificas, déjame decirte que no estás solo, pero es muy probable que lo que tengas no sea una alergia por la contaminación de la CDMX, sino algo que llamamos reflujo silencioso.

En la consulta, veo a muchos pacientes como “Miguel”: personas exitosas, pero estresadas, que llegan frustradas porque han pasado por tres otorrinolaringólogos pensando que es un problema de las cuerdas vocales, solo para descubrir que el verdadero “villano” vive unos centímetros más abajo.
¿Qué es exactamente el reflujo laringofaríngeo (reflujo silencioso)?
A diferencia del reflujo gastroesofágico clásico (el que te hace sentir que te sale fuego por el pecho), el reflujo laringofaríngeo es mucho más sutil. Ocurre cuando el contenido del estómago —ácido, enzimas como la pepsina y hasta bilis— viaja todo el camino de regreso hacia arriba, superando el esófago hasta llegar a la laringe y la faringe (la garganta).
Le decimos “silencioso” porque la gran mayoría de los pacientes (casi el 65%) no tiene las famosas agruras. Esto sucede porque la garganta es muchísimo más sensible que el esófago. Mientras que el esófago aguanta varios “ataques” de ácido al día, a tu garganta le basta una sola gota de pepsina para inflamarse y empezar a dar lata.
¿Por qué ocurre este “viaje” sin invitación?
Imagina que tu sistema digestivo tiene dos aduanas principales: una en la boca del estómago y otra justo debajo de la garganta. En condiciones normales, estas puertas están cerradas con llave. Sin embargo, el estrés, la mala alimentación o incluso factores biomecánicos pueden hacer que estas puertas se relajen o fallen.
Cuando eso pasa, el material gástrico se escapa. La evidencia científica más reciente, como algunos estudios que hemos revisado, sugiere que la pepsina (una enzima del estómago) se queda pegada en los tejidos de la garganta y se activa cada vez que comes algo ácido, causando micro-lesiones constantes.
Los síntomas que delatan al intruso:
Si presentas varios de estos síntomas, es momento de que hablemos:
- Carraspera constante: Esa necesidad de “aclarar la garganta” mil veces al día.
- Sensación de cuerpo extraño: Sentir un nudo o algo atorado (globus).
- Tos seca persistente: Especialmente después de comer o al acostarte.
- Ronquera o fatiga vocal: Tu voz ya no aguanta igual después de una junta larga.
- Mucha flema en la garganta: Exceso de moco que sientes que viene de atrás de la nariz.
Un plan de paz para tu garganta:
Como tu aliado en salud digestiva, quiero que sepas que el tratamiento no solo es tomar pastillas. Necesitamos un enfoque de 360 grados. Aquí te dejo lo que la ciencia respalda para mejorar esos síntomas:
- Cuida el horario de la cena: No te vayas a la cama inmediatamente después de cenar. Lo ideal es esperar al menos 2 a 3 horas para que tu estómago esté vacío al acostarte.
- Eleva la cabecera: Aproximadamente 15-20 cm ,puedes usar una cuña o almohada especial para que la gravedad trabaje a tu favor.
- Identifica tus detonantes: El café, el alcohol, el chocolate y la menta relajan las “aduanas” que mencionamos. Los alimentos muy ácidos (como el exceso de limón o salsas picantes) activan la pepsina que ya está en tu garganta.
- Porciones inteligentes: Es mejor comer 5 veces al día porciones pequeñas que darte un “atracón” en la comida y quedar como boa.
¿Cómo mejorar la carraspera?
Si sientes ese moco atorado, evita aclarar la garganta con fuerza, ya que eso solo inflama más tus cuerdas vocales. Prueba tomando pequeños sorbos de agua durante el día; esto ayuda a neutralizar la pepsina que está “dando lata” en tu tejido.
¿Cuándo es momento de buscar a un gastroenterólogo?
Si ya cambiaste tu dieta, dejaste el café nocturno y sigues con ese nudo en la garganta después de un mes, es hora de hacer una revisión a fondo. No dejes que la inflamación se vuelva crónica.
Como especialista con interés en investigación clínica y docencia, mi enfoque es darte un diagnóstico de precisión. No se trata de recetarte Omeprazol de por vida, sino de entender por qué está fallando tu barrera anti-reflujo.
Estudios que podemos solicitar:
Para dejar de adivinar, podemos utilizar herramientas de vanguardia:
- Nasolaringoscopia: Donde revisamos directamente si tu garganta tiene los signos típicos de irritación por reflujo.
- pH-impedanciometría de 24 horas: El “estándar de oro”. Es una sonda delgadita que mide exactamente qué sube, cuánto sube y si es ácido o no, durante todo un día normal de tu vida.
Recupera tu voz y tu bienestar.
El reflujo silencioso es molesto, pero con un plan personalizado basado en evidencia, podemos desalojar a ese “inquilino” que no paga renta en tu garganta.
Estos consejos son un excelente punto de partida, pero tu salud digestiva es única. Para diseñar el mapa exacto que tu cuerpo necesita y evitar estudios o medicamentos innecesarios, es fundamental un diagnóstico de precisión.

Recuperar tu calidad de vida es el objetivo. Si estás listo para tener un plan claro y un aliado en tu esquina, Envíame un mensaje de WhatsApp aquí. No será una consulta, sino el primer paso para que agendes una cita y empecemos, juntos, a construir tu bienestar digestivo.
Este contenido tiene fines educativos e informativos únicamente y no constituye asesoramiento médico. No debe utilizarse como sustituto de la consulta, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Agenda una cita para obtener un plan personalizado para tu caso.
Referencias:
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Krause, A. J., Walsh, E. H., Weissbrod, P. A., Taft, T. H., & Yadlapati, R. (2022). An update on current treatment strategies for laryngopharyngeal reflux symptoms. Annals of the New York Academy of Sciences, 1510(1), 5-17. https://doi.org/10.1111/nyas.14728
Lechien, J. R. (2025). Effectiveness of diet recommendations for laryngopharyngeal reflux disease: A systematic review for clinical practice and studies. Journal of Voice. [Publicación anticipada en línea]. https://doi.org/10.1016/j.jvoice.2025.01.002


